Parece que el segundo piso de la 4T sí permite la diversidad en la cámara de diputados: los votos de la coalición gobernante se dividieron al votar si procedía desaforar a Cuauhtémoc Blanco.
¿Se reconoce la pluralidad propia de toda democracia, o estamos ante una grieta en la unidad de los partidos en el poder?
La mayoría de los análisis se inclinan más hacia la segunda respuesta. La pluralidad, el respeto y la valoración de la diversidad, no puede surgir de la noche a la mañana en un grupo político que el sexenio anterior mostró una unidad monolítica y acrítica.
Varios analistas hablan de que la división se basa en dos liderazgos, el del presidente anterior y el de la presidenta actual. De nuevo la pregunta ¿estamos ante un 2M (segundo Maximato), o el expresidente ya dejó el camino libre a su sucesora?
Si el diputado Blanco fuera inocente, si las acusaciones que se presentaron para su desafuero fueran tan débiles, ¿por qué pagar el costo de protegerlo en la Cámara de Diputados, en lugar de enviar el caso al poder judicial, que lo declararía inocente ante la fragilidad de las pruebas?
Obviamente, no fue el criterio no fue jurídico, sino político. Se quiso demostrar que Blanco “no está solo”, que lo protege la mayoría de los diputados. Y el criterio que está detrás de esta mayoría, que parece ser el expresidente López Obrador.
El caso es delicado porque la agenda de género en nuestro país ha adquirido mucha fuerza, por buenas razones. La diversidad de agresiones que sufren las mujeres, desde el acoso callejero hasta los feminicidios, se ha visibilizado como nunca antes, y hay exigencia de acciones de gobierno para combatirlas.
Y el detalle de que tenemos por primera vez una mujer en la presidencia, el lema “llegamos todas”, agrava la protección a un presunto intento de violación. De nuevo, si tan solo es una presunción, si cualquier juez desechara las pruebas de la acusación como ya lo hicieron los diputados, ¿por qué pagar este costo político?
Si estas interpretaciones fueran ciertas, la decisión de la mayoría en la cámara baja deja un mensaje muy claro. Seguimos viviendo tiempos interesantes.